Sí hace unos días hablábamos de la capacidad evocadora de algunos juegos, responsabilidad que en parte recaía sobre el aporte gráfico incluído en el libro de marras (yo lo considero uno de los elementos fundamentales), hoy me gustaría traer a portada uno de esos autores cuyo trabajo posee una potencia evocadora muy notable. De hecho este dibujante ha trabajado mucho en el ámbito de la fantasía, siendo su obra cumbre una saga de género que hoy es ya mítica, El Mercenario. Me imagino que una vez citada esta obra fundamental, ya muchos de vosotros sabréis a quién me estoy refiriendo. Pues sí, se trata de Vicente Segrelles, todo un maestro. Sirvan algunas ilustraciones como vivo ejemplo de su talento descomunal.