Empieza el año y, como en todos los comienzos, venimos con propósitos renovados. Y no, no se trata de ir más al gimnasio, dejar de fumar o acostarse más temprano. Nuestros propósitos tienen más que ver con dragones, elfos y enanos, con terminar de finiquitar los detalles de La Marca del Este: Juego de Tablero y que por fin vea la luz. Ya sabéis que los seres humanos somos muy malos calculando el tiempo, y que siempre pensamos que las tareas nos llevarán menos de lo que nos ocupan en realidad (más aún si hablamos de un equipo de personas, alejado en el espacio y que dependemos los unos de los otros), pero hemos comprado una enorme pizarra, la hemos llenado de post-it, hemos preparado un calendario y hemos reservado nuestro primer fin de semana de trabajo en algún lugar perdido, con una mesa grande, para poder dejar aparcadas todas las preocupaciones y compromisos y centrarnos en trabajar esos detalles, así que esperamos estar siendo realistas (si tengo que elegir una sola frase de mis lecturas de 2017, esta frase sería, sin lugar a dudas “conviene ser realista”, repetida como un mantra por Logen “Nuevededos” en la apasionante trilogía de Abercrombie La primera ley). Pues sí, a pesar de ser realistas, confiamos y tenemos esperanzas de que 2018 será por fin el año en que La Marca del Este Juego de Tablero vea la luz. Al menos vamos a poner todo nuestro empeño en lograrlo.

Haciendo recuento de 2017, la verdad es que no ha sido un mal año. No hemos podido reunirnos tan a menudo como nos hubiera gustado, pero la verdad es que no hemos parado de trabajar. Por fin hemos sacado nuestro prototipo de estas cuatro paredes y ha hecho un largo viaje hasta Alemania. Hemos estado en Essen cooperando con la asociación Dragon Legion y allí hemos podido probar el juego con expertos jugadores de rol de diferentes países. Sus comentarios y experiencia de juego han sido muy valiosos para pulir algunas reglas y también para tomar alguna que otra decisión para que el juego sea realmente divertido y lleno de sorpresas. Pero, lo más importante de todo, es que hemos hecho nuevos amigos y hemos puesto cara a los viejos. Al fin y al cabo se trata de eso, de conocerse, de hacer cosas juntos, de cooperar, porque si jugamos es porque sabemos perfectamente la importancia del grupo, en donde todos suman y sí, puede que a veces haya discrepancias, pero es la única manera de llegar lejos. Sentimos que el juego de La Marca del Este no es sólo algo nuestro, sino un poco de todos vosotros, y por eso este año será también fundamental vuestra ayuda en el testeo y los comentarios que nos podáis hacer para mejorar la experiencia. Así que id afilando las espadas, limpiando los cuchillos y pintando los escudos: nuevas aventuras están al caer.