La noticia corrió como la pólvora, se propagó como la peste bubónica, inundó portales, blogs especializados y foros: Wizards cancelaba su línea de miniaturas para Dungeons & Dragons. En plena reconversión a Essentials desde cuarta edición estándar, en un movimiento que no es tan baladí como se nos ha querido vender y que supone de facto un golpe de timón al juego muy importante, cuyas consecuencias son imprevisibles, y que se ha llevado a cabo por una razón que se oculta hábilmente entre bambalinas. En esta tesitura, la drástica decisión de cancelar las miniaturas no puede entenderse como un acto independiente y ha de analizarse en conjunto para poder conocer, o acercarnos a conocer, qué está ocurriendo realmente con nuestro amado juego, D&D.

Usando el sentido común, si la empresa decide cancelar su línea de miniaturas es porque ésta no resulta rentable. Si las miniaturas no resultan rentables, siendo un elemento importante de D&D desde 3.0/3.5 en adelante, ganando más protagonismo si cabe en cuarta edición, algo está fallando. Algunos achacan esta decisión a que la falta de calidad de las miniaturas ha provocado el descontento de los clientes y, por ende, el descenso de las ventas. No obstante, esta línea ofertaba un extenso catálogo de miniaturas pre pintadas a un precio, creo yo, muy competitivo, siendo prácticamente la única línea con estas características del mercado. ¿Qué ha ocurrido entonces? Quizás no sea ya cosa de la línea de miniaturas en sí, sino del juego que la sustenta. Es decir, D&D cuarta edición no está vendiéndose bien. Razón por la cual se reinventa el juego con Essentials, se cancelan libros, se suprimen las minis y ya veremos qué pasa en el futuro. Sí, y entremedias, Wizards se “inventa” las cartas coleccionables para D&D, otro tremendo error que seguro se saldará con un nuevo batacazo, como ha ocurrido con las cartas coleccionables para Gamma World. Yo creo que no es una buena idea, pues parte del problema de las miniaturas de D&D, creo yo, era su carácter… su formato random, de coleccionista.

En fin, me faltan datos para poder evaluar todo este asunto, encuadrar la decisión de cancelar las minis en la situación global del juego. Datos como números reales de venta, distribución, rentabilidad y demás… y progresión de ésta edición con respecto a la anterior. Presupongo que si bien los números no son muy malos, creo que no son ni mucho menos lo que los Hasbro/Wizards esperaban para la presente, de ahí todas estas decisiones que se están tomado con un poco de ligereza y, creo yo, con desacierto. Mi opinión es que esta edición vino a destiempo, quizás de forma precipitada, poco meditada. Muchos aficionados se quedaron con la edición anterior, o la estupenda versión que es Pathfinder, que literalmente le está devorando el terreno a D&D aceleradamente, al punto de casi liquidarlo… a las pruebas me remito. Y no queda ahí la cosa, pues el fenómeno retro también han tenido algo que ver, pues muchos, algo desencantados con una nueva edición que no ha sabido conectar con nosotros, hemos vuelto la vista atrás para volver a la esencia del más puro D&D. Y… ¿qué va a pasar ahora, en el futuro más cercano? Pues bien, ésta es una apuesta personal, pero me jugaría unas cervezas a que este año lo cerramos con novedades importantes sobre el D&D, ¿una nueva y retro edición? Veremos… veremos. Eso sí, no duden que la cancelación de las minis, la línea Essentials y esa caja roja de iniciación, con un guiño al pasado muy evidente, no son decisiones que se hayan tomado alegremente…

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