Casi todas al ediciones de D&D han contado con una caja introductoria en las que, poco más o menos, podíamos encontrar una versión extractada del juego, simplificada en cierta manera, y presentanda de forma que resultara atractiva para nuevos jugadores. De hecho, estos juegos se vendía en formato caja, incorporando elementos propios de los juegos de mesa, tales como miniaturas, juegos de dados completos, recortables con fichas de personaje y mapas o tableros de juego. Hace ya algún tiempo, comentaba yo un asunto que siempre me ha llamado la atención, y es el hecho de distinguir los juegos de rol y los juegos de mesa, como si fueran cosas que no compartieran elementos comunes. Yo no estoy conforme con esta segregación, nunca lo he estado, pues si bien es cierto que los juegos de rol poseen elementos propios y particulares, no es menos cierto que comparten otros ragos con los juegos de mesa tradicionales, como por ejemplo que ambos son, de forma inherente, pasatiempos sociales, que precisan del concurso de diversas personas para funcionar y que estas se reunen en torno a una mesa, de manera más común, para jugar. Las miniaturas son otro elemento común, pues han acompañado a los juegos de rol desde su misma génesis, así como los mapas y otras ayudas de juego visuales, sin contar los dados que, aunque le pese a más de un purista, son imprescindibles para jugar a rol. En definitiva y aunque soy consciente de que esta opinión mía puede originar cierta polémica, para mí un juego de rol es tan juego de mesa como el Risk. De ahí que adore estas cajas introductorias, pues incorporan esos elementos característicos de los juegos de mesa que sin desmerecer la esencia del rol tradicional, lo complementan estupendamente creando un producto que resulta atractivo y que puede llevar a traer más jugadores a los juegos de rol.

Bueno, volviendo a la caja de marras, como podrán ver en las fotos, se trata de la versión introductoria a D&D Básico. La caja muestra una magnífica ilustración de J. Easley. Esta caja fue editada y traducida en España por Borrás.


Vista lateral de la caja.

La abrimos para ustedes. Lo primero que encontramos son un buen montón de fichas recortables, dos planchas concretamente.


Hay un mapa completo, de la ubicación descrita en la aventura incluida en el juego.

El reglamento está estupendamente presentado, siendo similar al de la caja roja, aunque las ilustraciones son nuevas.

Dentro de la caja encontramos, aparte del reglamento y el juego de dados que han visto arriba, una pantalla del DM en la que se han insertado, a modo de fichas, un buen montón de láminas conteniendo información resumida y presentada esquemáticamente para conducir a los nuevos jugadores y enseñarles los rudimentos del juego de manera práctica y accesible.


Vista de algunas de estas fichas.



Ahora abrimos el reglamento para que puedan ver su interior.



En fin, un producto estupendo, de una calidad notable. Tal vez sea la mejor caja introductoria aparecida para D&D, a la par casi que la propia de AD&D, en color amarillo, aunque ésta me guste más, por el reglamento de juego del D&D Básico, que es mi debilidad.