Saludos lectores de la Marca. Siguiendo con mi afán de limpiar y dar esplendor a antiguos post, me encontré con un de mi estimado amigo y colaborador Diosdelrockandrol en el que hablaba de uno de los juegos de rol de fantasía alemanes más conocidos tanto dentro como fuera de sus fronteras: The Dark Eye (la cantidad de chistes malos que habrá dado este nombre…).

En fin, que sin enrollarme mucho más, aquí os dejo con un interesante artículo sobre un más interesante juego.

!– @page { margin: 2cm } P { margin-bottom: 0.21cm } –> Le daré un ejemplo. La excelente y famosísima novela La historia interminable. La gente, incluso los aficionados, piensan que fue escrita por Michael Ende (pronunciado en inglés), lo que no es cierto: era Michael Ende (pronunciado en alemán).

De los últimos libros extranjeros aparecidos en el mercado polaco, por ejemplo, American Gods, de Neil Gaiman, tiró tres mil ejemplares, mientras que el último mío empezó con veinte mil. ¡Así que en Polonia hemos zanjado la discusión acerca de quién es el mejor!

Andrzej Sapkowski, hablando sobre el dominio de la fantasía anglosajona en Europa. Revista Gigamesh nº 33.

Parece ser que hay intención en el Baúl de recuperar la sección de juegos “raros”, o por lo menos poco conocidos, aunque no por ello menos interesantes. En este caso un clásico, pero un clásico de otro país. Me gustaría resaltar que en esto del mundo del rol hay más vida que el ámbito anglosajón, y España dentro de este mundo tiene una característica muy especial, y es que en pocos países se ha traducido tantos manuales básicos y suplementos como en España, quedando la producción nacional como algo secundario frente a la importación de material extranjero para su traducción, especialmente material en inglés, aunque no sólo, puesto que también hay juegos de origen francés, escandinavo e incluso alemán. Mientras, en estos países, y a pesar de que se traducen los grandes manuales del otro lado del charco y sus suplementos, parecen brillar los juegos propios, con temáticas y formas de ver lo fantástico que siguen sus propias tradiciones. Es algo claro en el caso francés con títulos tan interesantes que han llegado al cruzar el otro lado del charco como el Nephilim (a ver si hay suerte y con esto de unirse a Ubik, se le da a Edge por sacar la nueva edición, alucinante) o el In Nomine (versión edulcorada del In Nomine Satanis/ Magna Veritas del genial Croc). Pero no menos en Italia o en el caso que me ocupa aquí, la poco conocida, y eso que tiene una comunidad friki de lo más saludable, Alemania. Para nosotros hablar de Alemania es hablar de Engel, traducido por La Factoría de las Ideas, con la mala idea de hacerlo a partir de la edición americana en D20 en lugar de conservar su reglamento y por lo tanto su personalidad original. Sin embargo en Alemania hablar de JDR es hablar de The Dark Eye o Das Schwarze Auge como lo conocen allí, su primer juego, su Dungeons & Dragons, pero con la característica de que en su mercado es el principal manual, el más jugado y conocido, por encima del propio D&D, con cuatro ediciones y toda una serie de productos paralelos como juegos de ordenador y novelas, ¿os suena de algo? Pero comencemos por el principio, The Dark Eye (utilizo el título que recibió el juego en su traducción norteamericana de la mano de FanPro), fue publicado por primera vez en 1983, se trata por tanto de un juego “tempranero”, con características un poco anacrónicas para los reglamentos actuales, que se adapta por ello perfectamente al “Old Stile” de juego. Sus reglas Advanced son de 1985, quedando claras sus fuentes de inspiración. Tuvo suficiente éxito para ser traducido al francés, el italiano y el danés, pero increíblemente tuvo que esperar al año 2003 para ver su primera edición en inglés.
Pasamos a describir el reglamento:
Creación de personajes.
Los personajes, llamados “héroes” en el manual eran definidos por cinco características o “cualidades”, coraje, inteligencia, carisma, agilidad y fuerza, se tira 1D6+7 para determinarlas. Se puede elegir entre cinco clases, aventurero, guerrero, enano, elfo y mago, y por supuesto hay características mínimas para acceder a determinada clase, un guerrero debe tener una fuerza mínima y un coraje de al menos 12, ¿os suena de algo?, a fin de cuentas estos es “Old Stile”, ¿no? Como es un juego por niveles, cuando un personaje gana suficientes “puntos de aventurero”, pasa al siguiente nivel, incrementando un punto una característica, 1D6 PV o si se es elfo o mago, puede elegir entre la vitalidad o 1D6 puntos de “energía astral”, para la magia. Todo muy fácil y simple, aunque con las reglas avanzadas y las nuevas ediciones todo se fue complicando (o modernizando según se mire), en todo caso el juego se fue sofisticando añadiéndole nuevos aspectos como la “stamina”, una nueva característica para medir la resistencia del héroe al agotamiento.
Mecánica y combate.
Para resolver las acciones se testeaba las características siguiendo la fórmula 1D20+modificadores