Seguimos con la reseña de Alpha Omega, ofreciéndoles hoy la segunda parte y última de la misma.

Bien, uno de los capítulos que más nos ha gustado de este juego es aquel dedicado a las armas y equipo. Es muy notable la cantidad de armas que nos ofrece esta sección, todas ellas con su ilustración correspondiente y divididas en categorías según su tipo.

Por supuesto, lo que más nos gusta es la parte dedicada a armas pesadas. Ya saben, a nosotros no nos gusta pensar, y cuando algo se nos resiste… simplemente lo volamos por los aires. Habrá otros métodos más sútiles, no lo dudo, pero somos de la vieja escuela y no lo podemos evitar.

También es de reseñar la parte dedicada a los vehículos. Cada entrada dispone de su dibujito a todo color, como es el caso del aeroplano mostrado abajo.

Por supuesto, también tenemos molones trajes blindados…

La hoja de personaje está demasiado cargada para nuestro gusto, pero cumple a las mil maravillas con su propósito. Ya les dije que la cantidad de opciones disponibles en este juego es apabullante.

No podemos evitar publicar alguna foto más mostrando las fabulosas ilustraciones de este juego.



En fin, Alpha Omega es un juego más de esos apocalípticos donde tendremos que sobrevivir en el filo de la navaja armados hasta los dientes y rodeados de bichos, mutantes y demonios. Sí, ya sé que hay otros muchos juegos así, similares al menos en su ambientación. Pero este destaca por su factura, por un sistema de combate ágil y depurado (se pueden emplear miniaturas perfectamente ya que hay en las reglas apartados específicos para su uso), por la cantidad de opciones, la calidad de sus ilustraciones, su edición cuidada, las armas y equipo y un buen montón de cosas más. La única pega es el precio, algo elevado rondando los 50 dólares, así como su continuidad, es decir, la disponibilidad de suplementos de apoyo, pues el juego ha tenido más bien poco éxito (debido en parte a los fallos cometidos en su publicidad y distribución). Lo dicho, un muy buen juego, recomendable especialmente para coleccionistas.