Saludos. Se presenta el lado oscuro del artista anteriormente conocido como Khristo. A partir de ahora, antiKhristo, paladín y defensor de las injusticias y oprobios. Aprovechando su ausencia mental, tomo el control de éste para denunciar aquí, públicamente, el escarnio y constante caza de brujas al que está siendo sometido nuestro querido compañero Manolo (y por extensión, la propia Elisa). Y todo por qué. Total por un pequeño desliz, muy humano, dicho sea de paso. Porque a ver, seamos sinceros. ¿Quién no hubiera hecho lo mismo en su situación? ¿Acaso no está en nuestra pleura genomática el aprovechar las escasas oportunidades que tenemos para reproducirnos y perpetuar así la especie?

Yo admito que está muy mal dejar tirados a los compañeros. Sobre todo teniendo en cuenta las maniobras y requiebros horarios que la mayoría se ven forzados a realizar. Pero entiendo que la causa estaba más que justificada. Estaba justificadísima. Es más, si aquí mi homónimo, mi otro yo, se hubiera tenido que ver en la misma tesitura, en la que una bella ninfa se mostrara dispuesta a bajarle puntos de constitución después de una noche loca, tener por presente que no le veis el pelo (aún menos, quiero decir) ni en un mes.

Pero claro, para los guaperas del grupo, para quienes el bello sexo no tiene misterios, es muy fácil criticar y alzarse en cólera. Que vosotros no sabéis lo duro que es ser feo, pequeñajo y con gafas, así que las escasas ocasiones que se nos presentan hay que saber aprovecharlas.

Además en el amor y la guerra todo vale. Y si hay que suspender una sesión de juego para que nuestro querido powergamer encuentre nuevos combos durante el apareamiento, pues se suspende. No pasa nada.

Señores, que hay que ser más solidario con los necesitados y comprender lo que, en definitiva, es una necesidad muy humana.

Os devuelvo la conexión con Khristo, pero prometo volver a resurgir y denunciar la injusticia allá donde se presente.


La sesión de juego ideal, según nuestro querido Manolo.